CAPITULO II
Chico sexi…así lo veían mis amigas.
Aun recuerdo ese
primer beso.
Durante años me he preguntado porque a veces suceden ciertos
momentos, en nuestras vidas y son los que definen nuestras vivencias futuras.
Nunca supe que fue lo que me atrajo de él, quizás esa forma
de plantarse a la vida, como un ser indestructible, que no le temía a nada o
esa expresión de niño abandonado que buscaba protección.
Que fue lo que sucedió esa noche, que fuerza invisible,
actuó entre nosotros, para que ese primer beso, fuera el principio de un gran
amor, de esos que toda mujer sueña, y que luego…poco a poco, se convirtió en
una pesadilla? No lo se…
De aquel beso…pasaron muchos años…mi amistad con Alice,
perduró en el tiempo, siempre
acompañándome en todo momento.
De su hermano Edward
, poco sabia, solo que había seguido los pasos de su padre.
Alice siempre supo mis sentimientos hacia él, en lo posible,
ni me lo nombraba, algunas veces mencionaba que siempre estaba de viaje, en alguna conferencia
o que aun estaba solo, esperando enamorarse.
Así pasaban los años…uno tras otro…de aquel chico sexi, con
el que me había casado, solo quedaba el recuerdo, de que alguna vez, fue el más deseado por las mujeres…
Mis años en pareja, al principio, fueron felices, con la
llegada de los nenes, me convertí en una gran mamá y esposa desdichada…durante
esos años la infidelidad, golpeaba mi puerta a cada rato.
Jacob se ausentaba
largas temporadas por trabajo y la
soledad anidaba en mi corazón.
Solo contaba con la compañía de mi amiga del alma, que todo
el tiempo, me aconsejaba que lo dejara y que aprendiera a ser feliz…
Mi vida afectiva iba de mal en peor…cada noche al acostarme,
me asaltaban los pensamientos… *ese hombre no te ama*, esa frase giraba todo el tiempo en mi cabeza.
Hasta que un día me levanté
decidida…a ponerle un punto final…a tanta tristeza…
Esa noche, Jake no
había dormido en casa.
Por la mañana, sentí el ronco sonido del motor de su moto, se
me paralizó el corazón respire hondo, lo salude
y le pedí que se marchara…
La expresión de su cara era de sorpresa, la mía en cambio
era una mezcla de dolor y felicidad…
Encendió su moto y se alejó…
Ese día fue el final de un gran amor y el comienzo de la
vida…
Me desplomé en el suelo…tome mi teléfono y con lágrimas
rodando por mis mejillas, llame a mi amiga del alma….


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