BY JACOBO...
Los únicos
sonidos que se oían en la habitación eran las gotas de agua que salían de un
grifo mal cerrado.
Abrí mis ojos y
mis sentidos no hallaban explicación a lo sucedido ni al lugar en que me
encontraba.
Atiné a tocar mi rostro aún dolorido por mi
estampa contra el pavimento pero el
cableado de mi tratamiento intensivo no me permitía realizar ningún movimiento.
Me encontraba
solo, mi esposa me había abandonado y mis hijos me imagino que desconocen esta
situación.
Me sentía desdichado. Estaba solo,
triste y abandonado.
Como la peor lacra de la sociedad.
Tantas mujeres pasaron por mi cuerpo y ahora ninguna cuidaba de él. La
desolación invadía mi alma al igual que la silenciosa agonía de mi corazón
destrozado.
Si no fuera por su débil latido habría
jurado que había fallecido.
Mis ojos oscilaban por toda la
habitación, mi estadía en la clínica parecía eterna a pesar de que solo había
pasado una noche internado.
–¡Enfermera!–mis pulmones ejecutaron
el llamado pegando un alarido. Necesitaba
respuestas urgentes.
–Señor Black–ingresó una joven
mujer, regordeta de cuerpo macizo y algo rollizo. Diría que muy alejada de las
esculturales enfermeritas de mis fantasías sexuales.–¡Como se siente hoy!–me
dijo en un tono suave.
–¡No
le interesa como me siento!–le dije en un tono muy grosero.–¡Quiero una
explicación!¡Ahora!–le grité en su rostro redondo.
–Lo siento señor Black. No soy la
indicada.–me respondió con aire
desinteresada.
–¡Fuera de mi vista!–la eche de la
habitación.
La enfermera salió sin emitir algún
sonido.
Ingresó un uniformado. Solo tomó su
móvil realizó una llamada, me miró con desprecio y volvió sobre sus pasos.
Cuando lo vi, pensé…¡mierda! tenía
custodia.
Un sentimiento de culpa se apoderó
de todo mi ser, ¿habría acabado con la vida de Bella?. Cuando me den el alta
seguro iría tras las rejas.
La culpa me devastaba por dentro,
aunque en mi interior mi corazón deseaba que ella estuviera muerta para que no
sea feliz con ese doctorcito de mala fama.
Al final Bella resulto ser igual que
el resto.
Las mujeres solo sirven para pasar
buenos momentos. Bella paso a ser una más del montón. Con su apariencia suave,
inofensiva y sutil, en el primer descuido te dejan por otro y demuestran lo que
son–¡una vulgar ramera!–grité desde mis entrañas.
Mis pensamientos me torturaban, la
ira se apoderaba de todo mi cuerpo. Debo pensar en un buen plan pensé en mi fuero interno.
–¡Jake !–Me alegro que te sientas mejor.–interrumpió Charlie mi
monólogo interno.
–Descuida Charlie estoy listo para ir en busca de Bella para
alejarnos de todo lo malo.–le hablé en un tono tranquilo y pausado.
–Jake sabes lo mucho que te
aprecio.–me dijo con una media sonrisa–Comprenderás que has traicionado mi
confianza intentando arrebatar la vida
de mi hija, mi más preciado tesoro.
–Charlie escúchame.–intenté
explicarle mis motivos.
–Perdona, pero el único viaje que
harás será a una clínica para mentales.–repuso frunciendo el entrecejo y mirándome
directo a los ojos continuo hablando.–Cuando
tengamos un diagnóstico certero ya veremos que pasará entre tú y mi Bella.
–¿Charlie ella esta aquí?–le
pregunté albergando la esperanza que por el accidente compartiéramos el mismo
edificio.
–No Jake, gracias a Dios se
encuentra bien y protegida.–su voz escondía cierta satisfacción y tranquilidad.
Mi cabeza comenzó a alterarse.
–¡Maldito Cullen!–le escupí en su
rostro.
–En unos días pasaré a visitarte–me
sonrió restando importancia a mi comentario.–Lamento que te encuentras tan
solo. Si necesitas algo, pídele al custodio de la entrada.
Extendió su mano tocó mi pie, cerró
la puerta y se marchó.
Mis puños se cerraron con fuerza,
clavando mis uñas en las palmas de mis manos.
Me latía la frente de la presión que levantaban mis pensamientos de
furia. Quería a Cullen entre mis manos y observar como presionaban sobre su
cuello hasta dejarlo sin respiración y disfrutar esa hermosa sensación de desesperación que
sentiría Bella por ver la escena.
Las horas que permanecí internado
las aproveché para trazar una gran estrategia.
–¡Buenas noches!, es hora de su
medicina–la enfermera extendió un coctel de medicamentos.
Ni bien la vi entrar a la habitación
observé en sus ojos la carencia sexual de esa desconocida mujer, ella sería mi
boleto de salida de este lugar. Aún conservaba mi vocabulario seductor y tarde
o temprano caería en mis redes. La mire al rostro y respondí a su saludo…
–¡Buenas noches hermosa!– le hable
con voz ronca cargada de deseo, sonaba hambriento por esa mujer.
–¿Hermosa?–me preguntó
desconcertada.
–Si hermosa.–logré captar su
atención. La enfermera se sonrojo y su corazón
acelerado provocó un temblor en sus manos. Me sonrió complacida por mis
palabras que me autorizaban a emprender mi malévolo plan.
Continuaban pasando las horas …
Le imploré a mi nueva amiga excedida
en peso que me hiciera compañía todo el tiempo ya que me sentía mal y no tenía
familia. Se compadeció de mí y poco a poco fui ganándome su confianza.
Me sentía un poco mejor aunque mi rostro mostraba algunas marcas
de mi accidente. Durante los momentos que me encontraba solo había estudiado
los horarios de los relevos de mi custodia personal, tenía un plano de evacuación.
Por suerte
me habían retirado todo el cableado de los brazos y respiraba por mis propios medios, sin
asistencia mecánica.
Hoy la enfermera tenía la noche
libre.
Tan solo habían pasado dos días. Conforme
con lo planeado y gracias a la ayuda de la enfermera, al atardecer daría el
gran salto a la libertad y saldría en busca de Bella.
Teníamos todo organizado.
Ella se haría pasar por la recepcionista de la
clínica y le diría que tiene una llamada al uniformado de la entrada a mi
cuarto, oportunidad que yo aprovecharía
para escapar por la escalera de incendios hacia el estacionamiento en donde
estaría su coche con las llaves en
contacto.
Ahí debía esperarla. El plan
original sería pasar la noche juntos en un motel alejado de la ciudad y huir
juntos ya que seguramente tendría pedido
de captura.
Ella desconocía mi verdadero plan,
de haberlo sabido no hubiese contado con su incondicional apoyo.
Mi plan resulto mejor de lo esperado
a la perfección.
El relevo llego a horario y pasarían
algunas horas hasta que noten mi ausencia.
Cuando lleve a cabo mi plan, dejaré
su coche abandonado y daré aviso a la policía.
Bajé las escaleras preso de la
desesperación. En el estacionamiento se encontraba aparcado el auto.
Salí raudamente hacia la autopista,
mis manos aferradas al volante con mis brazos muy estirados por la tensión de
la situación.
Poco a poco fui perdiendo el control
de mis reflejos para conducir, imaginaba sus sucias manos sobre el cuerpo de
Bella, acariciando sus senos y el rostro
de ella emanando placer por su toque.
Por momentos se me nublaba la vista
por la desesperación de vivir esa escena
y pisaba el acelerador a fondo.
Las horas en esa clínica me
permitieron pensar minuciosamente todas
las posibilidades del lugar en el que estarían escondidos.
Recorrí en mis pensamientos cada
frase, cada dirección, cada indicio que me acercara a ellos.
Mi grandiosa memoria y mi sentido
agudizado recordaron un comentario inocente, más bien una queja por parte de Alice en la
fiesta de graduación. En donde sus hermanos partirían con unas amigas a una cabaña
que había heredado su hermano mayor.
Mis instintos y mi sentido de orientación me permitieron
dar con el camino y por los pocos datos
que recordaba de la descripción del lugar sabía que estarían allí.
Al pasar por el pequeño lago de agua turbia
aminoré la marcha, apagué las farolas del coche y conduje con extremo cuidado.
–¡Bingo!–mis puños golpearon el
volante con toda mi fuerza.
A lo lejos divisaba una cabaña
totalmente iluminada, desde la edificación hasta la orilla del pequeño lago con
luces tenues en el suelo, algo así como fanales o potecitos con velas,
escondidos entre la vegetación.
Detuve la marcha del auto. Continué
a pie varios metros, agazapado entre la vegetación tupida por árboles y plantas
silvestres.
Cuando estuve lo bastante cerca de
la casa, mis ojos no podían dar crédito a las imágenes que tenía frente a mi
nariz.
Mi Bella recostada sobre una manta o
algo parecido y sus sucias manos acariciando sus pechos, la carne firme se había
adaptado a la forma de esa mano para llenarlas completamente. El placer de su rostro inundaba la atmósfera, un rostro
consumido por el deseo. Una expresión en su cara que yo desconocía.
Un sudor frío invadió mi cuerpo,
luego estalló el calor en mi interior, si estuviese portando un arma los habría
llenado de plomo en ese instante a los dos.
–¡Piensa jake!¡Piensa Jake!–me dije tomándome
la cabeza entre mis manos.
Lo mejor sería torturar a su hombre
hasta que ella ruegue por la vida de ambos y acabar con los dos y arrojarlos en
el auto al lago. Aunque lo ideal sería arrebatarle la vida frente a su nariz
así ella sufriría por amor como yo.
La verdad tenía miles de ideas,
todas giraban en lo mismo.
Desinflé los neumáticos de su coche
y robé las llaves del arranque para que no pudieran seguirme.
–¡Maldita sea!–murmuré. La puerta
del coche realizó un chirrido imposible no escuchar.
Decidí salir pitando hacia el lugar
en que se encontraba el coche, Edward no tardaría en pisar mis talones.
Debería planificar bien mi próximo movimiento,
ellos no deben estar juntos…
Al avanzar unos metros, mi cabeza
ladeo hacia atrás. Su mirada se cruzó con la mía.
Me sostuvo la mirada
desafiante y letal, indicando que estaba en su territorio y Bella era de su propiedad.


Hola de nuevo. Me parece que me equivoque de capítulo al dejarte mi comentario, pero en fin, lo que te quiero decir es que este Jacob deberia estar en un sanatorio mental porque esta muy enfermo. Tiene el tipico perfil de maltratador pero esto por supuesto no lo excusa de nada. Mi deseo es quele encierren de por vida y Edward y Bella sean felices juntos, pero por el summary me da que nos vas a hacer sufrir un poco, que Jake parecerá recuperado, volverá, Bella contra su voluntad tendrá que volver con el y,.. en fin espero estar equivocada pus quiero que estos dos acaben juntos,como debe ser.
ResponderEliminarhabrá que esperar , este es solo el comienzo.La personalidad de Jake lo llevará a vivir un descenlace inesperado...veremos que pasa.gracias por tu comentario.besotes
EliminarGwawwww!! pobre Jake!!esta mentalmente alterado, solo pensando esto se lo puede llegar a entender. x un lado me da pena... pero creo que no puede mandar en el corazòn de Bella, y deberìa dejarla en paz, pero el corazòn despechado, es la mas filosa de las dagas.. asi que no se como seguira esto....uufff!! muchos sentimientos y recuerdos vienen a mi mente, no me es ajeno,¿te cuento algo? alguna vez tuve un amor asi..loco,enfermizo,posesivo,dependiente... x suerte pude safar ,aunque fue muy dificil, y hasta crei que moriria en el intento... bueno me fui de tema. jaja en este caso en particular, te diria que me movilizo mucho este capitulo... porsupuesto , que me quedo esperando el otro ansiosa... exelente amiga de mi vida.. como siempre, te adoro, y te admiro...yo,tu fan nº 1..... <3
ResponderEliminarjacob esta total y completamente loco pues por un lado tiene razonn por bella se caso con el sin amor asi le dio esperansas q nunca llegaron aser mas q eso pero deberia dejarla quiero mas
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