CAPITULO XX
-Hijo aún se encuentra muy débil.-una gran loza de cemento
cayó sobre mi cabeza al escuchar esas palabras. Debía cuidar a Bella.
¿Cómo? ¿Cómo debía cuidarla? aún no lo sabía.
El rostro de Alice se desfiguro al ver que alguien se
acercaba con total naturalidad hacia nosotros tres.
-Edward, ve con
Bella.-me grito fuera de si, mi padre.
-Ni en tus sueños, me iré.-tensé mi mandíbula y presione mis
puños.
Mientras la figura humana caminaba con paso decidido hacia
nosotros.
Mi corazón latía desbocado.
CAPITULO XXI
NEGOCIEMOS.
CAPITULO XXI
NEGOCIEMOS.
Edward PROV
Aun con los informes del diagnóstico de jake en mis manos, Alice
a mi lado y mi padre, que me obligaba con su frase, a regresar con Bella.
Mi furia se apoderaba agónicamente de todo mi ser, debí
pensar reiteradas veces que se trataba de una mujer, la que caminaba hacia mi,
con su mirada desafiante y su sonrisa de
rubia engreída.
De no ser que ella, era mujer y la prometida de mi hermano,
me hubiese abalanzada hacia su figura y la habría golpeado hasta destrozarles el
rostro, para luego dejarla tirada, mientras me alejaba.
Mis ojos se tornaron oscuros, producto de mi rabia, mis puños,
apretados de una manera irracional, clavando las uñas en mis palmas, gesto que
no le paso para nada inadvertido a mi padre.
-Hijo recuerda que
pertenece a nuestra familia- las palabras de Carlisle rompieron el trance
furioso en que me encontraba.
Prácticamente Rose se encontraba frente a mí, con una actitud mas que desafiante.
-Buenas noches familia Cullen – nuestro apellido salió con
asco de entre sus labios,
-Eran buenas, hasta que tú has llegado – logré soltarle
mientras le clavaba mi mirada cargada de odio. Alice se retiro en silencio hasta la salida de la clínica
para irse a su casa.
-Edward, he venido hablar contigo – miro la carpeta que
tenia entre mis manos – me alegro que hallas leído mi primer informe.
-Esto no es un informe muy profesional – le arrojé la carpeta,
golpeando su rostro y las hojas se esparcieron por el suelo.
-Vamos hijo, hablaremos los tres en mi despacho – la mirada
de Carlisle imploraba mi cordura ante
tal situación.
Los ojos atentos de Rose, observaba la escena.
-No, papá, volveré con Bella, no quiero que se preocupe – me
gire hacia el pasillo con pasos firmes, y seguros cuando su voz golpeó mi
espalda.
-Cullen, he venido a negociar contigo a solas. -Giré sobre
mis pasos, le dediqué la mirada mas fría y lúgubre de la que podía regalarle.
-Mi felicidad no se negocia – le deposite furioso mis ojos en su rostro.
-Imagino que te va a interesar -mi padre tomó mi brazo con una fuerte aprensión,
su dulce mirada cargada de preocupación, me hizo dudar un momento sobre la
situación.
-Por favor hijo –me suplicó- conversen en mi despacho, mientras,
permaneceré con Bella
-De acuerdo, solo iré porque tú me lo pides.
Caminé un paso delante de Rose , sus tacones retumbaban sobre
la madera lustrada de la clínica ,encendí la luz del despacho de mi
padre , me senté en el escritorio y
observé a la ex prometida de mi hermano , no era ni la sombra de aquella rubia
que simulaba amar a Emmet , inmerso en mis pensamientos sobre el destrozado corazón de mi hermano , la muy
maldita rompió el silencio .
-Seré breve.- asentí con la mirada – si has leído el informe,
no será tan fácil librarte de Jake, solo
mi diagnóstico certero, te dará la paz que buscas.
En mis palabras se encuentra el poder de dejarlo libre o
morirse tras las rejas, quizás encerrarlo en un loquero.
-Ve al grano – musité casi en un suspiro, tenia la sensación
que algo desagradable iba a decir
-De acuerdo - entorno sus ojos-, negociemos.
Entrego un segundo informe en unos días, la cual especifico
el diagnóstico de su insana salud y …
-¿De cuanto dinero hablamos?- le pagaría con los ahorros de toda mi familia.
-Aquí no hablamos de dinero, corazón.- me decía mientras
acariciaba su cadena sobre su pecho lascivamente intentando provocarme eróticamente.
-No entiendo, ¿de que hablamos?-froté con mis dedos el
puente de mi nariz, en un gesto más que impaciente.
-Dime ¿cuanto amas a Isabella?
-Te lo diré de esta manera, jake dormirá entre paredes blancas
con una camisa de fuerza, si a cambio
abandonas a Isabella
-¿Que? -no daba crédito a lo que mis oídos acababan de escuchar – ¿Por qué?
-Simple… no he dejado de pensar en ti, en ningún momento,
cada día me levanto pensando en tu rostro
y el último pensamiento antes de dormirme eres tú.
Cuando duermo junto a tu hermano imagino que eres tú. Estoy
perdida he irrevocablemente enamorada de ti.
-No. Estas perdida he irremediablemente loca, enferma. Nunca
te he dado motivos, para que te hagas ilusiones.
Nunca te enamoré. Nunca exististe para mí.
-Lo se. Pero ese beso de adolescentes marco un antes y un
después en mi.- me miraba como si reviese ese día, en este momento.
-Estamos listas,-le grité a Edward -iremos en mi auto hasta
la cabaña, quedaran solo las nenas en la fiesta de tu hermana.
-Bien, Rosalie en marcha.- Edward subió a su auto con sus
amigos y su hermano junto a litros de alcohol en el interior del coche. Las
chicas iríamos en mi coche con nuestros bolsos cargados con lencería erótica.
Esta noche Edward sucumbiría a mis encantos. La estupida de Bella, estaría ocupada
gracias a que mi amigo jake, me haría el favor de besarla y todo lo que ella se deje hacer.
Así me dejaría el
camino despejado con Edward
El viaje hacia la cabaña,
era bastante largo, a jake ni le comente mis motivos, supongo que tenia idea a
donde íbamos por algún comentario de Alice.
Al llegar a la cabaña, mis ojos parpadearon un par de veces, ante tanta belleza,
los chicos bajaron el alcohol del coche
y nosotras nuestros bolsos.
Al entrar prepararon tragos y la música sonaba atronadora inundando cada rincón del bosque.
Edward tomaba descontroladamente y bailaba solo en un rincón
del salón.
Éramos amigos.
Hacia calor.
Comenzaron a sonar los Rollings Stone “ satisfaccion “ ,
todos enloquecimos , saltábamos , gritábamos , tomé a Edward de las manos y
bailamos enloquecidos por los sonidos imponentes del tema , al concluir , se desplomó algo
aturdido sobre el sillón de tres cuerpos , con su respiración agitada, su pecho realizaba movimientos que se convertían
en dulces jadeos, no pude evitar considerar
la necesidad de sentirlo.
En un movimiento preciso y atrevido me senté a
horcajadas sobre él y lo miré a los ojos, esa mirada despertó mis sentidos.
Y lo besé.
Ese beso cargado de erotismo, rozando lo desenfrenado y pasional.
Aprisionó mi rostro con sus manos y devoró mis labios. Me faltaba el aire.
Al separarnos, aun con sus ojos cerrados me dijo
-Bella
-Se que soy bella – maldigo el día que pronuncie esa palabra
-¿Rose?-pronunció mi nombre asqueado.
-Si amor. Bésame –se levanto de golpe, como si esperara ver
otro rostro. Rechazo mi toque, sentí
morir de celos, rabia, dolor y
desencanto
Salió disparado como un demonio, hacia su coche, aceleró, y
se alejó del lugar.
Mis hormonas reclamaban un hombre y caí en los brazos de su
hermano que no ofreció resistencia.
Mientras tanto, esa noche nacía Rosalie , la enamorada
despechada , la cual idearía un plan para que se hombre se rindiera a mis pies.
Aquella que jugaría el papel de amiga, la cual le prestaría
el hombro para que llore por algún amor fortuito.
Aquella que soportaría engatusar a su hermano con tal de
tenerlo cerca y poder amarlo en silencio.
-¡Rosalie!-su nombre pronunciado por mis labios, que sonó como un escupitajo contra el piso,
rompieron el recuerdo revivido, no hacia mas que un par de segundos.
-Dime cariño, ¿estas dispuesto a todo por mi?
-Supongo que estas tanto o más enferma que Jacobo.-una
sonrisa amarga esbozo mi boca. La única salida que tenia en mente seria
realizar ese viaje cuanto antes.
-Supones bien, compartimos una obsesión. Al fin de cuentas ella volverá
con su esposo y tú regresarás a llorar en mis brazos como en los viejos
tiempos.
-Lamento comunicarte, que no estoy dispuesto a negociar contigo. Mi
felicidad no es algo que pondré en juego. Y menos estando ustedes dos de por
medio.-me levanté del sillón de mi padre.-¡Hemos terminado!.
-Niño rico-me dedicó una sonora carcajada diabólica,
desconocía a esta mujer.-no hemos terminado aun. Esto recién comienza. Si el
que jake atente contra la vida de ella, una y otra vez, los ha tenido en vilo,
créeme que ahora seremos dos. Y tu mismo
te arrepentirás de no haber negociado.
-¿Es una amenaza?
-¿Eso crees mi amor?.-su tono de voz cargado sexualmente, provoco
asco a todo mi ser.
-¡NO SOY TU AMOR!- grité furioso, intenté recomponerme mientras buscaba la salida del
despacho. -Buenas noches. Conoces la salida.
Caminé a paso seguro hacia la habitación donde descansaba la razón de mi existir,
donde mi ser se sumergiría en un mar de paz para mi atormentado corazón, cuando
se viera reflejado en el interior de ese
par de hermosos ojos color café.
Al ingresar al cuarto, mi corazón bombeaba enloquecido por
querer salirse de mi cuerpo, al sentir la emoción de verla.
Temía que el sonido de mis latidos despertara a esa pequeña
mujer que me había vuelto a elegir. Me sentía el hombre más dichoso sobre la
tierra.
Me quité mis zapatos deportivos y me acosté a su lado para
observarla como dormía.
Al ver que Edward tardaba tanto, mis párpados comenzaron a
descender hasta que la luz de la habitación desapareció por completo, sentí
unos movimientos sigilosos alrededor de mi cama, pero los parpados me pesaban demasiado para abrirlos.
Unos labios suaves se posaron en mi frente, supuse que era mi padre. Pero la voz dulce de
Carlisle se hizo presente en mi oído y mi mente.
–Descansa princesa…todo va a estar bien. Edward regresa en
un momento. –intenté responderle pero nuevamente un silencio envolvente me
acuno entre sus brazos.
Mi mente seguía trabajando elaborando pensamientos.
LUEGO
DE UNA GRAN tempestad , LLEGA LA
CALMA.
A
PESAR DE SER UNA FRASE totalmente trillada, es la única que cuadra con esta situación.
Por
suerte y gracias a todo el cariño y dedicación de mi suegro, hemos sobrevividos
ambos, mi hijo se desarrollaba con total normalidad en mi vientre.
Hace
tiempo atrás, quizás algunas semanas ,mi
ser se sentía acosado y perseguido por Jake, a pesar de desconocer los
pormenores de su alejamiento ,mi cuerpo respiraba un aire cálido cargado por el
amor incondicional de mi eternamente amado.
Aunque
debo reconocer que Edward se comportaba bastante posesivo y por demás sobre protector,
me gusta esa nueva faceta de nuestra relación de pareja. hace algunos días que
solo he vivido a los saltos.
Me
sentía de buen humor y cargada de energía positiva.
Mi
esposo solo era un mal recuerdo. muy atrás había quedado esa sensación de pánico
por tener mi vida pendiente de un hilo.
Nos
mudaríamos de la cabaña, ese lugar mágico
en el que hemos vivido el principio de nuestro gran amor.
A
pesar de las adversidades.
Mi
padre conecto durante esa cena con la familia Cullen mucho mejor de lo que hubiese
soñado.
Los
días que no haría guardia, prometió que vendría a visitarme con un trozo de carne
bajo el brazo y una botella de vino tinto fino, para tomar junto a mi suegro.
Quería
que Charlie disfrute mi embarazo, ya los
otros ni siquiera me había visto con mi vientre abultado.
Cuando
regrese a vivir con jake y esperando a mi segundo hijo, me alejo de todos, llevándome a vivir a la reserva junto con su padre, lugar
en el que no podía recibir una sola visita,
ese era el precio que debía pagar por continuar con mi embarazo, me sentía como esas princesas que eran encerradas
en la torre del castillo.
Y
por las noches, me sentaba en la oscuridad de la habitación, rogando en cada plegaria que mi príncipe regresará a
rescatarme.
El
día que Edward, escuche toda la historia de mi segundo hijo, supongo que todo su
ser deseará hacer justicia por mano propia.
Durante
ese embarazo, fue el único momento que
me desconecte de Alice, el maldito me
había quitado hasta el móvil. Me mantenía encerrada en la habitación y solo me
usaba para saciar sus instintos de hombre antes de ir a revolcarse con la
primer puta que conociera en el pueblo.
¿Por
qué mi mente me llevo una vez mas a esa época triste de mi vida?¿quizás
extrañaba a mi hijo mas pequeño, a mi adolescente, al amor de mamá?
Ni
bien despierte le imploraría a Edward viajar hasta la casa de mi madre, para verlo
aunque sea de lejos, un momento.
En
unos días nos embarcaremos a una gran travesía, pero antes quería despedirme de mis hijos y mi
madre.
Toda la familia Cullen, mi familia, seguramente se encontrarían abocados a los preparativos del viaje que haremos en unas semanas.
Indudablemente,
Alice no perderá oportunidad de pasarse
gran parte del día cocinando para mi bebe para cuando zarpemos en el barco de
lujo de la familia Cullen, juro que cuando nazca no querré ver un pastel en mi
vida.
A Rosalie la había tragado la tierra literalmente,
me preocupaba la tristeza que desbordaba de los ojos de Emmet, solo se que ella
decidió tomarse un tiempo y junto a eso llevarse el corazón de él.
Su
alma desolada, lloraba en algún rincón de la mansión Cullen y si participaba en
algún espacio con nosotros intentaba parecer divertido. Pero a mi no me
engañaba, podía ver la tristeza en su mirada.
Esa
mirada, que en cierta oportunidad Edward deslizo el comentario que había sido
la misma que el tenia cuando aquel verano, decidí volver con jake.
Aunque
lo habíamos superado, cuando hacia esos comentarios no podía evitar que se me encogiera
el alma.
De
pronto toda la familia Cullen vivía en donde era mi residencia provisoria.
Jasper
aun conservaba su departamento de soltero, por lo que me imagino que si el
ambiente se cargaba de deseo y lujuria, se escapaba con Alice unos o dos días
para darle rienda suelta a su imaginación.
Cuando
le preguntaban por su hermana, solo se limitaba a justificarla ,diciendo que
realmente se sentiría mal y debía pensar.
Pero
que desconocía su paradero.
Mi
molestia en mi pecho, me alertaba de que algo escondía y que Rose tan mal no
estaba.
A
pesar de que todo, el tiempo acontecía en una inmensa calma, digna de temer, Edward
insistía en realizar ese viaje en barco por las costas de Europa a la brevedad.
Según
el, no pretendía que pasará mas de una semana de mi salida del hospital, por la
cual acortaba la distancia como si quisiera protegerme de algo o alguien, por
lo tanto, mi impresión no era tan equivocada, no todo estaba tan aplacado como
querían que pensara.
Recuerdo
que una de las tantas conversaciones de mi padre, él dijo que tomaría cartas en
el asunto .y si de alguien jamás dudaría, seria de mi padre.
Por
el momento, en el único lugar que me sentía segura, protegida y custodiada era en los brazos de mi gran amor, aspirando
su delicado aroma, ese que emanaba por
todos los poros de su cuerpo.
Edward
aun continuaba de vacaciones, según sus palabras dejo muy en claro que se tomaría
un año sabático o quizás dos, y hasta explicó entre risas que se sentía tan
feliz que el día que nazca su hijo, quizás nunca mas trabajaría. Eso realmente seria
una locura. Aunque me fascinaba la idea, tener a ambos tiempo completo.
Por ahora, me sobraría el tiempo, por
lo que he decidido disfrutar de mi embarazo, cuidar de mi cuerpo, y dejar que el clan Cullen cuide
de nosotros.
Esme
había comenzado a remodelar una de las tantas habitaciones para su nieto, tenia
pensado salir todos los días de compra, durante el tiempo que dure nuestro
viaje.
Posiblemente
albergaba la ilusión de que su mansión seria nuestro hogar permanente, pero Edward
tenia otros planes, pretendía remodelar una pequeña cabaña, no muy lejos de la
casa de sus padres.
Supongo
que él también añoraba la cabaña cerca del lago.
De
todas maneras no dejaba de ser solo un sueño, porque mientras jake ande suelto
en ningún lugar del mundo nos encontraríamos seguros y menos con un bebe en
camino. De hecho cuando sepa a ciencia cierta, su obsesión aumentaría, siendo los dos, su blanco predilecto.
A
veces temo por mi familia, por Edward y mi bebe, imagino que de pasarnos algo a
alguno de los dos, Edward no dudaría
actuar en contra de jake y todo terminaría muy mal.
Absorta
en mis pensamientos escuche un sonido de un par de golpes secos, como si
cayeran al suelo un par de calzado.
Mi
sospecha se confirmaba cuando sentí que se hundía el colchón de mi lado y el
cuerpo musculoso de mi gran amor rodeaba calidamente mi figura, que simulaba
descansar.
Me
acerqué a su cuerpo, afirmé mi brazo por
su torso y me consideré segura.
Podía
cumplirse la predicción de las mayas, esa del fin del mundo, que a mi no me
importaba, mientras estuviera en los brazos de Edward.
Su mano dibujaba movimientos ascendentes y descendentes por
mi espalda.
Mi cuerpo pedía a gritos desesperados que me tomara aquí y
ahora.
Hacia tiempo que no hacíamos el amor. Quizás sean días…pero sentía
una necesidad imperiosa de él que por eso suponía que la ultima vez que
estuvimos juntos, había sido en aquel verano en la casa de mi padre.
Sus caricias se intensificaron, para el también era una
necesidad, poseerme.
Trepé por su cuerpo buscando un beso, el cual respondió de
una manera sutil, como si corriera mi cuerpo, algún peligro o posiblemente se
encontraba distraído en sus pensamientos.
Le susurré sobre sus labios que me saqué de este lugar y que
me hago el amor hasta que salga el sol.
Sonreímos juntos.
-Bella, hablaré con mi padre para persuadirlo de que te deje salir de la clínica. –le
apremiaba retirarse de este lugar, supongo que sus deseos son mas poderosos que
las palabras de su padre para no dejarme marchar.
Me regalo un tierno beso en la frente y se marchó hacia el
despacho de su padre con una gran erección en su entrepierna. No pude evitar
sonreírme. Le había dado más que un motivo suficiente para marcharnos del
lugar.
Amaba ese andar felino tan suyo y el movimientos de sus
glúteos al caminar, me deleitaba con su
figura hasta que cerró la puerta del cuarto.
Supuse por lo tanto que le resultaría difícil que le firme el
alta y aprovecharía para dormir unos momentos más.
seguramente tardaría un poco, su padre era un hueso duro de roer y
deseaba lo mejor para nosotros.
Al cerrar mis párpados, oí como la puerta se abría
nuevamente.
–Permiso…¿cómo esta la consentida de los Cullen?– esa
voz…aturdida por los segundos que había dormido, no podía creer quien era, la
figura que se acercaba lentamente hacia mi era de Rosalie. No se por que, pero mi cuerpo reacciono
instintivamente, una alarma en mi interior me alertaba de un peligro inminente.
Mi cuerpo se abarroto.
–Ho…hola… ¿Rosalie?– no podía hilvanar un saludo coherente
presa de mi asombro.
–Si preciosa. Vine a conversar con Carlisle y me contó que
te encontrabas aquí.¿Y Edward?
–Regresa en un momento.– deseaba que así fuera .
–No te entiendo…– comenzó a faltarme el aire. El solo hecho
de que Edward haya cometido una locura y caer preso, me alteró todos mis
sentidos. Quizás por eso era la urgencia de escaparse en el crucero que tenía
planeado.¿ Habría matado a Jake.?
–No es necesario que lo comprendas. He hablado con Jake y
esta dispuesto a dejarte en paz, no matar a tu pareja y para que críes a tu
bebe – nuevamente la historia se repetía, Jake decidiendo sobre mi embarazo –
si a cambio…
–¡¡¡ROSE!!!-un Edward endemoniado, con su mirada preso de la
furia, la tomó de sus cabellos, formando con su agarre una coleta, arrancándola de
mi lado ante los ojos atónitos de ella y míos.
–¡¡TE AMO!!– gritó ella, mientras era arrastrada hacia la
puerta de la habitación y con movimientos desesperados de sus manos intentando zafarse
del agarré de su mano.
¿Qué fue ese te amo desesperado, en un intento de ser un as
debajo de la manga?¿Que tendría que negociar por la libertad de Edward?¿Cual es
el secreto que ambos compartían para que él reaccioné violentamente así?
Con sus brazos temblorosos, su cuerpo jadeante y sus ojos
ennegrecidos preso por la furia, se acercó para abrazarme.
–¿Te encuentras bien, mi vida?– solo podía rechazar su
abrazo, me aleje intentando aclarar mis ideas. Presa por la angustia.













Pero que desgraciada esta hdp.. de rose!.. despechada de m*** ay que bronca!!.. conozco esas reacciones! me traen recuerdos jijji...que bella no se lo trage x favor!! y que no lo lastime aed con su duda.. excelente capitulo amiga, como siempre tengo muchas ganas de mas. te quiero , espero el proximo.
ResponderEliminarque buen giro...verdad? toda la calma se esta yendo al carajo...como me gusta....jajajajaja
Eliminarque zorra esta Rosalie ya le sembro la duda a Bella ,me fascina cada vez mas la historia ...Gracias nena....
ResponderEliminargracias bonita por leerme...besotes
EliminarHola por aqui.
ResponderEliminarY tu como siempre interrumpiendo el capitulo en lo mas emocionante. No entiendo muy bien porque Bella rechaza ese abrazo pero si entiendo que este confundida con la actitud de Roe. Creo que Edward debería de haberselo contado antes pero ya que no lo ha hecho espero que lo haga ahora.
Parece que la respuesta a tu encuesta en que Rose se alía con Jake contra Bella pero dijiste el final y ese aun no ha llegado. Creo que Edward desesperado y superado por todo lo que Rose y Jake planean o van a hacer contra ella, decide dejarla para que este bien y no muera. Te vuelvo a repetir que miedo me da tener razón, no quiero tener razon, pero al y como va la historia...ufff espero que le des una vuelta de tuerca. No me gustaria que terminase así la verdad.
Rose es una hija de puta con perdon de mucho cuidado, ella fue a por Edward, él nunca le quiso dar ese beso, nunca la amo y creo que su obsesión por el tan enfermiza y malsana como la de Jake van a dar un giro9 de 180 grados a la historia empeorándola. Edward de momento no ha accedido al trato y esta intentando sacarla de ahí y llevarla de viaje, ojala lo consiga pero ¿sera esa la solución?
Ojala Charlie como policia descubra y desenmascare a Rose y ella acabe igual en la cárcel como Jake. Lo siento por el pobre Emmett pero él se merece una buena mujer no a Rose.
Un beso
deberas esperas al PROV Bella para saber el motivo de rechazo hacia Edward.y si ..en breve se complicara un poco la historia,como siempre...jajajajjaa
ResponderEliminar